Mujeres de Darfur Septentrional.© AIEn el informe publicado por Amnistía Internacional bajo el título Sudán: La violación como arma de guerra en Darfur queda demostrado que, pese a que Darfur es el centro de atención tanto a escala regional como internacional y pese a las promesas del gobierno sudanés de desarmar a la milicia janjawid, mujeres y niñas siguen sin recibir protección.El sufrimiento y los abusos soportados por estas mujeres van mucho más lejos del acto de violación en sí. La violación tiene unas consecuencias devastadoras y permanentes en la salud de las mujeres y niñas; las supervivientes se enfrentan a una estigmatización y marginación ya de por vida, rechazadas por su propia familia y comunidad. Estas mujeres y niñas son objeto de agresiones no sólo con el fin de deshumanizarlas, sino además para humillarlas, castigarlas, controlarlas, infundirles temor y obligarlas a desplazarse y perseguir así a la comunidad a la que pertenecen.Por tanto, Amnistía Internacional pide:Que todas las partes en conflicto pongan fin al uso de la violación como arma de guerra y condenen este hecho públicamente, y que establezcan mecanismos adecuados para garantizar la protección de la población civil.Que se desarme y disuelva a la milicia janjawid de tal forma que no pueda seguir atacando a la población civil.Que se cree inmediatamente una comisión de investigación de carácter internacional encargada de estudiar las pruebas relativas a crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y otras violaciones del derecho internacional humanitario, como la violación, así como las denuncias de genocidio.Que los responsables de las agresiones a civiles, entre las que se cuenta la violencia sexual contra las mujeres, sean juzgados en procesos judiciales plenamente respetuosos con las normas internacionales de justicia procesal, y que se proteja la seguridad de víctimas y testigos.Lee el informe completo - Sudan: Rape as a weapon of warMás informes sobre Sudán
QUADRO DE HONRA